Cuatro ventajas de usar Linux

jueves, 21 de julio de 2022


Resulta un poco contradictorio que en un canal de YouTube como el mío donde el más del 90% del contenido abarque a Microsoft Windows y a sus programas en general, se hable de uno de sus clásicos y famosos competidores como lo es Linux. Aunque siendo sinceros, que me dedique a subir contenido íntegramente relacionado no implica esplícitamente que esté en contra del resto, ni mucho menos.

Cabe aclarar que mayoritariamente su denominación correcta es GNU/Linux debido a que Linux es tan solo el nombre del kernel, donde con la implementación de paquetes básicos de software desarrollados por la fundación GNU termina derivando en esa nomenclatura. Aunque a veces dicha colección puede no provenir directamente de esa organización, sumado a que el término Linux es mucho más conocido, por lo que se prefiere usar el último para englobar a todos los que provengan de ese núcleo.

A todo eso existe una gran controversia por la utilización de estos términos, de la cual no voy a poner enfoque en este momento ya que el eje principal es repasar cuatro de sus virtudes.

(Casi) no tiene virus

Uno de los puntos más fuertes y destacados de este sistema operativo es su escasez de malware. Si bien no está cien por ciento libre de el ya que todo programa informático es vulnerable, su cantidad es ridículamente inferior a la de Windows o incluso la de Android. 

¿Los motivos? Su baja cuota de mercado, ya que un ciberdelincuente prefiere conseguir la mayor cantidad de víctimas y obviamente le sirve ir por lo más usado. También es cierto que al tratarse de algo muy poco globalizado, sus usuarios tienden a estar más experimentados y disponer de un mayor sentido común a la hora de realizar determinadas acciones, como descargarse cosas de fuentes no confiables.

Diversidad

Algo que distingue (y mucho) a Linux en comparación a su rivalidad es la forma en la que se distribuye. En lugar de disponer de un software unitario distinguido por versiones oficiales que se van lanzando eventualmente, este se basa en distribuciones, las cuales están compuestas de diversos paquetes. Por mencionar algunos, el administrador del inicio, el gestor de paquetería, el servidor gráfico, uno o varios entornos de escritorio y distintas aplicaciones del día a día. Y hay para todos los gustos; aparte de los genéricos, contamos para edición audiovisual, aprendizaje, programación, ciencias, científicas, y un largo etcétera.

Esto va de la mano de lo que mencioné al principio: Linux es tan solo un núcleo. La forma en la que se puede convertir en algo completamente utilizable es a partir de las distintas herramientas básicas que se implementan en el. No necesariamente porque sea open source, ya que existen otros con esa índole como Solaris o ArcaOS.

Ubuntu Studio es un sabor de la distro del mismo nombre, diseñada para productores audiovisuales.

Gratuidad

Es algo bien sabido. Salvo algunas distribuciones enfocadas específicamente al entorno empresarial, este sistema es completamente gratis y no hay que pagar nada para usarlo. Esto también se lo destaca como alternativa, evitando así comprar una licencia de por medio o instalar cracks desconociendo si realmente cumplen con su función y/o se camuflan con malware dentro.

Este mismo esquema suele aplicarse con otras utilidades de pago, como ocurre con GIMP hacia Photoshop o LibreOffice con Microsoft Office. Claro que sustituirlas y deshacerse por completo de ellas puede resultar ser un proceso tedioso, especialmente cuando existen ciertas funcionalidades que no se encuentran disponibles en dichas alternativas o bien están menos desarrolladas, implicando a veces unan mayor complejidad al momento de uso.

Modularidad

Como ya mencioné en el punto diverso, Linux está distribuído en miles de formas: si no nos gusta una determinada personalización, tenemos la opción de cambiar de distro en base a nuestras necesidades y gustos. O bien, podemos desinstalar o sustituír aquellos componentes que no queramos o simplemente consideremos más apropiados en lo personal.

En Windows, por ejemplo, esto se limita un montón y cualquier cambio que le queramos realizar, por más minúsculo que llegue a ser, no contamos con ninguna garantía de que funcione correctamente en nuestro equipo. De hecho, y dada la forma en la que está diseñado ese sistema es mucho más sencillo que se termine corrompiendo algo, también por la gran integridad que posee entre sí.

Las opciones de personalización en el universo del pingüino son casi infinitas; podemos hasta imitar otro sistema operativo


No hay comentarios:

Comentarios irrespetuosos o sin relación con la temática de la entrada serán eliminados.